las ciudades como los amores
Las ciudades
como las personas
como los amores
son tanto más maravillosas
cuanto menos
nos encontramos con ellas.
Más fascinan cuanto más lejos estamos
Así, en el momento en que nuestro hábitat
se vuelve hábito
el atuendo comienza a estorbarnos hasta
hacerse insoportable.
Muchos amores,
personas y ciudades
no han sido hechos para el celibato.
Y sin embargo,
está lleno
de peregrinos.
(Artículo publicado en Y SIN EMBARGO #12, hàbitat hábitos issue.)
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